El que se mueve… no sale en la foto

El que se mueve... no sale en la foto

Frase acuñada en los años ochenta por un famoso dirigente político, que forma parte del elenco de expresiones populares para llamar a la sumisión y que quien la expresa suele apelar a la confianza.

D. Julio Casares, desde su afamado Diccionario ideológico de la lengua española, definía la “confianza” como la esperanza que se tiene en las condiciones de una persona o cosa. Ánimo, entereza y vigor para obrar, y por “confiar” esperar con firmeza y seguridad. Depositar en uno sin más seguridad que la buena opinión que de él se tiene, bienes, secretos u otras cosas. Dar esperanza a uno de que conseguirá lo que desea.

En octubre de 2020 se publicó en un medio de comunicación local, “La Universidad expulsa de manera cautelar a 36 estudiantes por saltarse las normas COVID”. El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, puso entonces a esta Universidad como ejemplo de buen hacer. Apenas tres meses antes, el Gobierno estatal derogó el reglamento especial de 1954 de disciplina académica para estudiantes en la universidad, que hasta entonces había estado vigente, claramente obsoleto, punitivo y preconstitucional, quedando un vacío legal hoy sin cubrir. A tenor del art.46.2 de la LOU, “Los Estatutos y normas de organización y funcionamiento desarrollarán los derechos y los deberes de los estudiantes, así como los mecanismos para su garantía”. En 2010 el Estatuto del Estudiante Universitario estableció en la Disposición adicional segunda: “El Gobierno presentará a las Cortes Generales, en el plazo de un año a partir de la entrada en vigor del presente Real Decreto, un proyecto de ley reguladora de la potestad disciplinaria, en donde se contendrá la tipificación de infracciones, sanciones y medidas complementarias del régimen sancionador para los estudiantes universitarios de acuerdo con el principio de proporcionalidad. De igual modo, en dicho proyecto de ley, se procederá a la adaptación de los principios del procedimiento administrativo sancionador a las especificidades del ámbito universitario, de manera que garantice los derechos de defensa del estudiante y la eficacia en el desarrollo del procedimiento”. Diez años más tarde, en mayo de 2021, se ha aprobado en Consejo de Ministros el Anteproyecto de Ley de Convivencia Universitaria, donde se tipifica como falta muy grave “incumplir las normas de salud pública establecidas para los centros universitarios, sus instalaciones y servicios, poniendo en riesgo a la comunidad” y como falta grave “incumplir normas de seguridad y salud establecidas para los centros universitarios y sus instalaciones y servicios”, con medidas coercitivas como la expulsión de hasta tres años de la universidad. Esperamos que la ley se apruebe con las debidas garantías de motivación y defensa. Mientras tanto, no le tiembla el pulso a quien tembló.

Los miembros de mi generación, cargada de conocimiento y experiencia, adquiridos a través de mucho esfuerzo y algún que otro varapalo y al tener ya poco que ganar o perder y con un compromiso de responsabilidad con los que detrás vienen, solemos actuar con plena libertad en nuestras decisiones y opiniones, huyendo de la sumisión generalizada con la que se acata cualquier medida que emana del poder, por absurda que ésta sea o parezca ser. No apostamos por la educación en el miedo, la amenaza o la coacción y sí por la educación del esfuerzo, de la responsabilidad, la motivación y la libertad, desde el convencimiento y el conocimiento.

Hay personas que siempre están sumando donde y cuando son necesarias y al moverse suelen hacer poco ruido, sin estridencias, prudentemente educadas… generalmente se guían por convicciones democráticas, de respeto institucional, de interés general, sin otra ambición que no sea llamar a la responsabilidad individual. ¿Presencialidad segura, sin ocio seguro? Seamos realistas y serios.

Hora de repasar y de respetar, de apreciar lo que hemos tenido, lo que tenemos y lo que podemos cambiar para alcanzar donde queremos estar. Insto a tener bien presente en nuestras actuaciones los principios que inspiran nuestro estudio: democracia, igualdad, justicia y libertad.

Confianza para confiar en que la foto sea la mejor para toda la comunidad universitaria.     

María Dolores Calvo Sánchez

Profesora Titular de la Universidad de Salamanca

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